Para poner broche final a las vacaciones y empezar "las cosas serias" (sí, aquí también se va a clase y se estudia) cogimos las maletas una vez más y nos fuimos a Köln a disfrutar de sus (internacionalmente) famosos carnavales.
Y allí nos plantamos, con otros miles de personas más, con el frío y con la nieve constante, derrochando originalidad en nuestros disfraces (es decir, disfrazándonos con lo que llevábamos en la maleta y añadiendo gafas, pelucas y antifaces) y alucinando con la dureza de las mujeres alemanas al disfrazarse (¡vivan las minifaldas sin medias a -12ºC! ¡no hay dolor!)
Una ciudad muy bonita, más moderna que Antwerp, pero con una catedral preciosa, que merece la pena ver.
¿Quién nos iba a decir a nosotras que estaríamos en carnavales de colonia, eh Elena?
coloni ass !!!!
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