Ayer hicimos expedición erasmusil a Hasselt, el pueblo de nuestra profesora de Dutch, donde se celebraba el Jeneverfeesten, o lo que es lo mismo, el festival de la ginebra. Durante todo el día hubo puestos de comida, música, atracciones de feria, carpas, zonas de baile, teatrillos, montones de gente disfrazada, mucha canción y bailecito típico de la zona y sobre todo litros y litros de ginebra, el producto típico de Hasselt. La había de todos los tamaños, colores, olores, sabores y grados. ¿Lo más curioso? El milagro del borrelman, cuando el agua de la fuente central se convierte en ginebra y todo el mundo bebe de la fuente. Además le pongo un 10 a la ciudad, preciosa.
Y hoy cambiamos la ginebra por los pañuelos porque ¡qué malita estoy y qué poco me quejo! Aunque con este frío y los cambios de temperatura al entrar a los sitios lo raro es que no me hubiera constipado aún.
¡Qué bien vendrían ahora unos cuantos mimos de mamá!
Y hoy cambiamos la ginebra por los pañuelos porque ¡qué malita estoy y qué poco me quejo! Aunque con este frío y los cambios de temperatura al entrar a los sitios lo raro es que no me hubiera constipado aún.
¡Qué bien vendrían ahora unos cuantos mimos de mamá!